Archivo de 25/05/08

Carta del Papa Benedicto XVI

Domingo, 25 de Mayo de 2008

El Santo Padre agradeció, en términos afectuosos, las felicitaciones del Rvdo. P. João S. Clá Dias,
presidente general de los Heraldos del Evangelio.

Con motivo de la conmemoración del tercer año de pontificado del Papa Benedicto XVI y de su cumpleaños, el P. João S. Clá Dias le mandó una carta de felicitación. El Santo Padre tuvo la gentileza de responderle con una afectuosa misiva, enviada a través de Mons. Gabriele Caccia, Asesor de la Secretaría de Estado del Vaticano.

Carta del Santo Padre al P. João Clá Dias
Secretaría de Estado
Primera Sección - Asuntos Generales

Vaticano, 9 de mayo de 2008

Rvdmo. Sr.

El Sumo Pontífice Benedicto XVI recibió con agrado las calurosas felicitaciones, enriquecidas por las oraciones, que V. Rvdma., en nombre también de los Heraldos del Evangelio y de las Sociedades de Vida Apostólica Virgo Flos Carmeli y Regina Virginum, quiso enviarle por ocasión de su natalicio y del aniversario de la elección a la Cátedra del Apóstol Pedro.

El Santo Padre le agradece de corazón por el atento recuerdo y por los sentimientos de espiritual afecto y veneración que la acompañaron y, haciendo votos de una abundante efusión de dones del Espíritu Santo para una renovada adhesión a Cristo y un siempre más generoso servicio a la Iglesia y a la nueva evangelización, le concede de buen grado, a Vd. y a todos los que se asociaron a ese filial acto de homenaje, la solicitada Bendición Apostólica, testimonio de paz y alegría espiritual.

Aprovecho la ocasión para renovar mis sentimientos de distinguida consideración.
Su devotísimo en el Señor
Mons. Gabriele Caccia
Asesor

Reverendo Señor
D. João Scognamilio Clá Dias, E.P.
Presidente General Heraldos del Evangelio
Viale Vaticano, 84
00165 ROMA

El P. João Cla con el Santo Padre

Corpus Christi en Madrid

Domingo, 25 de Mayo de 2008

La Festividad del Corpus Christi 2008 fue celebrada solemnemente en la Archidiócesis de Madrid, como se suele hacer todos los años. La Eucaristía, en la Santa Iglesia Catedral de Santa María la Real de la Almudena, fue presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid, D. Antonio María Rouco Varela, y concelebrada por el Sr. Nuncio Apostólico, D. Manuel Monteiro de Castro, y los Obispos auxiliares, D. Fidel Herraez Vegas, D. César Augusto Franco Martínez y D. Juan Antonio Martínez Camino, así como por un numeroso grupo de sacerdotes diocesanos y religiosos.

La fuerte lluvia que cayó esa tarde sobre la ciudad impidió que la Misa se celebrase en la plaza de Oriente, como es lo habitual  y que la procesión no tuviera el recorrido de costumbre, sino uno simbólico saliendo de la Catedral por la calle Bailén y entrando por la fachada principal. Sin embargo, el fervor de los numerosos fieles que llenaron las naves del templo catedralicio no se hizo ausente.

Numerosas asociaciones eucarísticas, las Damas de la Corte de Honor de Nuestra Señora de la Almudena, las Ordenes Militares, los Heraldos del Evangelio, participaron de la Eucaristía, en cuya homilía el Sr. Cardenal expresó entre otras cosas: “¿Cómo no vamos, pues, a ofrecer y a sentir nuestra veneración y adoración pública de hoy al Santísimo Sacramento del Altar como un deber de reparación, que nos urge en lo más hondo de nuestra conciencia cristiana, de los gravísimos pecados de escarnecimiento y uso sacrílego de las especies eucarísticas que se vienen reiterando impunemente, con excesiva frecuencia, en nuestras Iglesias de la ciudad y de la comunidad de Madrid? ¡Cómo nos duele el corazón ver así a Nuestro Señor, de nuevo inerme ante el odio y la soberbia del hombre, mofado, escarnecido y ultrajado en el Santísimo Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre!“.