Archivo de 30 marzo 2009

No toleraremos que el Papa sea ofendido, protesta cardenal

Lunes, 30 de marzo de 2009
El cardenal Angelo Bagnasco

El cardenal Angelo Bagnasco

Roma (Martes, 24-03-2009, Gaudium Press) Para el cardenal Angelo Bagnasco, el Papa viene siendo irrespetado por autoridades de Francia y de Alemania y por medios de comunicación de diversos países. El presidente de la Conferencia de los Obispos de Italia declaró ayer que Benedicto XVI está siendo “atacado” por “análisis superficiales y juicios precipitados”, entre otras, en la polémica del uso de los preservativos.
“No toleraremos que el Papa sea ofendido y atacado por los medios y por políticos”, afirmó el cardenal, que dijo que Benedicto XVI “ha mostrado la sinceridad de quien no tiene nada que esconder”.
En la discusión de los preservativos, “las palabras del Papa fueron instrumentalizadas”, afirma Bagnasco, y “más allá del libre desacuerdo”, se ha buscado dejar al Papa “en el ostracismo”. Sin embargo, advierte, “el ataque y la vulgaridad no podrán formar nunca parte del lenguaje civilizado, y fatalmente vuelven en contra de quien las pronuncia”.

Mons. Silvano M. Tomasi

Mons. Silvano M. Tomasi

Para el observador vaticano ante la ONU, Silvano M. Tomasi, presente en la 10ª Sesión Ordinaria del Consejo sobre los Derechos Humanos, reunida en Ginebra la semana pasada, “algunos países, que previamente se habían comprometido a una relación equilibrada y saludable entre la Iglesia y el Estado, están revistiéndose cada vez más de una política secularista con objetivo de reducir el papel de la religión en la vida pública”.
Tomasi pide a los Estados que “examinen su propia legislación” para ver si están aplicando “el principio universal de la libertad religiosa, intrínsecamente relacionado con el derecho a la libertad de expresión”. “Cuando los seguidores de las religiones no tienen derecho a expresar su opinión, la libertad de religión no está garantizada”, dijo el religioso.
En nota divulgada hoy, el Ministerio del Exterior francés afirma no haber tenido intención de hacer polémica, pero no vuelve atrás la condenación de la declaración del Papa sobre los preservativos.
“No queríamos entrar en polémica. Dijimos solamente, y repetimos, que la frase del Papa sobre el preservativo – que no es una parte de la solución, sino un problema para el Sida – puede tener consecuencias dramáticas en la política mundial por la salud”, declaró el portavoz del ministerio, Erci Chevallier.
“No dijimos nunca que el preservativo es la única solución del problema. Hay otras, como la asistencia médica, la social, los tests para detectar la presencia del virus, el apoyo psicológico. Pero el preservativo hace parte de estos elementos de respuesta. Todos los discursos que van en dirección contraria, hechos además por una persona que tiene enorme influencia, van contra el interés de la salud pública”.

Benedicto XVI pide combate a la brujería y a los sacrificios humanos en Angola

Martes, 24 de marzo de 2009

Luanda, (Sábado, 21-03-2009, Gaudium Press) El Papa Benedicto XVI pidió a la Iglesia Católica de Angola, este sábado, segundo día de su visita al país, que combata la brujería y los rituales con sacrificios humanos. El pedido fue hecho durante misa presidida por él en la iglesia San Pablo, que contó con la presencia de obispos, sacerdotes, religiosas y miembros de movimientos eclesiales y catequistas de Angola y Sao Tomé. “Muchos de ustedes viven con miedo a los espíritus, a los poderes nefastos que los amenazan, desorientados, y llegan a condenar niños de calle y ancianos, porque dicen que son brujos”, afirmó el Sumo Pontífice en clara referencia a las varias sectas y religiones tradicionales africanas todavía presentes en Angola, incluyendo algunas que celebran rituales de sacrificios humanos. “A ellos es preciso anunciarles que Cristo venció la muerte y todos estos poderes oscuros”, dijo el Papa durante la homilía en la iglesia construida hace 30 años y recientemente remodelada. “Hay quienes objetan que los dejemos en paz, que ellos tienen su verdad como nosotros la nuestra. Que tenemos que convivir pacíficamente, dejando todo como está”. Y prosigue el Papa:  “Pero si estamos convencidos y tenemos la experiencia de que, sin Cristo la vida es incompleta, falta una realidad —y realidad fundamental—, debemos estar convencidos de que no hacemos injusticia a nadie si le mostramos a Cristo y le ofrecemos la posibilidad de encontrar, de este modo, también su verdadera autenticidad, la alegría de haber encontrado la vida.

Según datos oficiales el 55% de la población angoleña es católica y el 25% cree todavía en religiones ancestrales. Algunas formas radicales de brujería están relacionadas con los inmigrantes del Congo, según la prensa estatal, e incluyen sacrificios humanos infantiles y rituales de magia negra. Por eso también ha sucedido que por ejemplo en el 2008 en Luanda 40 jóvenes incluyendo bebés fueron encontrados presos y maltratados en una iglesia evangélica donde eran sometidos a “curaciones”.

También en su homilía el Papa recordó el ejemplo del rey banto I Mbemba-a-Hzinga, bautizado a los cuatro años de edad, que reinó en el Congo de 1.506 a 1.543 y “garantizó el entendimiento entre dos pueblos tan distantes como el banto y el lusitano gracias a la religión cristiana”.

Este sábado, Benedicto XVI se encontrará por primera vez con una multitud en Angola, en una misa en el estadio de Los Cocoteros de Luanda que tiene capacidad para 30.000 personas, donde se dirigirá a los jóvenes, ceremonia que se inició con los viajes de Juan Pablo II.

Texto íntegro de su homilía:

“Queridos hermanos y hermanas, Amados trabajadores de la Viña del Señor.

Como oímos, los hijos de Israel se decían unos a los otros: Procuremos conocer al Señor. Se animaban con estas palabras viéndose hundidos en las tribulaciones. Estas cayeron sobre ellas, dice el Profeta, porque ellos vivían en la indiferencia con Dios. Su corazón era pobre de amor. Y el único médico capaz de curarlo era precisamente el Señor. Y fue Él, como buen médico, quien puso el dedo en la llaga para sanarla. Y entonces el pueblo dijo Venid, volvamos al Señor. Si Él nos hirió, Él nos curará(Os 6,1). Así pudieron encontrarse la miseria humana con la Misericordia Divina, que no deseaba más que acoger a los miserables. Los vemos también en el trecho del Evangelio hoy proclamado: Dos hombres subieron al Templo a orar ; y desde allá uno de ellos descendió justificado para su casa y el otro no(Lc 18, 10.14). Este último había expuesto todos sus méritos delante de Dios, casi haciendo de Él su deudor. En el fondo no sentía necesidad de Dios, aunque le daba gracias por haberle concedido ser tan perfecto y no como es publicano. Pero será precisamente el publicano quien volverá a casa justificado. Consciente de sus pecados, que lo hacían estar cabizbajo -pero en realidad vuelto hacia el cielo- todo espera del Señor: Dios mío, Dios mío, ten compasión de mí que soy un pecador (Lc 18, 13). Golpea en la puerta de la misericordia que se abre y lo justifica porque –concluye Jesús- todo aquel que se exalta será humillado y quien se humilla será exaltado Lc 18,14)

De Dios, rico en misericordia, nos habla por experiencia propia San Pablo, patrono de esta ciudad de Luanda y de esta magnífica iglesia, construida hace ya casi 50 años. Quise señalar los dos mil años del nacimiento de San Pablo con el Jubileo Paulino en curso, para de él aprender a conocer mejor a Jesucristo. He aquí el testimonio que el Apóstol nos dejó: Es digna de fe esta palabra y merecedora de toda aceptación: Cristo Jesús vino al mundo a salvar los pecadores, y yo soy el primero de ellos. Pero, si alcancé la Misericordia, fue para que en mí, primero que todo, Jesucristo mostrase toda su paciencia. Yo era un ejemplo ara los que vendrían a creer en Él, a fin de alcanzar la vida eterna (Tim 1, 15-16). Y, con el paso del tiempo, en número de agraciados no para de aumentar. Tú y yo somos unos de ellos. Demos gracias a Dios porque nos llamó a entrar en esta procesión de los tiempos para hacernos avanzar hacia el futuro. Siguiendo a aquellos que siguieron a Jesús, con ellos seguimos al propi Cristo y así entramos en la Luz.

Amados hermanos y hermanas, es una grande alegría podré encontrarme hoy en medio de vosotros, mis compañeros de jornada en la Viña del Señor; de ella cuidáis diariamente, preparando el vino de la Misericordia Divina y derramándolo en las heridas de vuestro pueblo tan atribulado. Monseñor Gabriel Mbilingi se hizo intérprete de vuestras esperanzas y fatigas en las amables palabras de bienvenida que me dirigió. Con ánimo agradecido y lleno de esperanza, saludo a todos –mujeres y hombres dedicados a la causa de Jesucristo- que aquí os encontráis y a cuantos representáis: obispos, presbíteros, consagrados y consagradas, seminaristas, catequistas, líderes de los más variados movimientos y asociaciones de esta amada Iglesia de Dios.

Deseo aquí hacer mención de las religiosas contemplativas, presencia invisible, pero extremadamente fecunda para los pasos de todos nosotros. Séame permitido, en fin, una palabra particular de saludo a los Salesianos y a los fieles de esta parroquia de San Pablo Apóstol que nos acogen en su iglesia, no habiendo dudado para ello en cedernos el lugar que habitualmente les corresponde en la asamblea litúrgica. Supe que se reunieron en el campo adyacente y espero, al terminar la Eucaristía, verlos y bendecirlos, pero desde ya les digo: “Muchas gracias, Dios suscite entre vosotros y por vosotros, apóstoles que sigan las huellas de vuestro Patrono”.

Fundamental en la vida de San Pablo fue su encuentro en Jesús, cuando iba camino de Damasco: Cristo le apareció como luz deslumbrante, le habló y lo conquistó. El apóstol vio a Jesús resucitado, o sea, el hombre en su estatura perfecta. Se dio entonces en él una inversión de perspectiva, pasando a ver todo a partir de esta estatura final del hombre en Jesús: los que antes le parecía esencial y fundamental, ahora para él no pasa de basura; ya nos es lucro sino pérdida porque ahora solo cuenta la vida en Cristo (cf. Fil 3, 17-8). No se trata simplemente de una maduración del Yo de Pablo, sino de muerte para sí mismo y de resurrección en Cristo: murió en él una manera de existir; una forma nueva nació en él con Jesús resucitado. Hermanos míos y amigos, ¡procuremos conocer al Señor resucitado! Como sabéis, Jesús, hombre perfecto, es también nuestro Dios verdadero.

En Él, se nos hizo visible, para que participemos de su vida Divina. Y así, con él, se inauguró una nueva dimensión del ser, de la vida, en la cual se integró también la materia, y a través de la cual surge un mundo nuevo. Pero, este salto cualitativo de la Historia Universal que Jesús hizo por nosotros y para nosotros, concretamente ¿cómo llega al ser humano, impregnando su vida y arrebatándolo hacía lo alto? Llega a cada uno de nosotros mediante la fe y el bautismo. De hecho este Sacramento es muerte y resurrección, transformación en una vida nueva, al punto de que la persona bautizada puede afirmar con San Pablo: Ya no soy yo quien vive, es Cristo quien viven mí (Gal 2,20). Vivo, pero ya nos soy yo. De cierto modo, me es extraído mi yo, para ser integrado en un yo mayor; tengo todavía mi yo, pero transformado y abierto a otros por medio de mi inserción en Otro: en Cristo adquiero mi nuevo espacio de vida. ¿Y que es hecho de nosotros? Responde Pablo: Os hacéis uno en Cristo Jesús (cf. Gal 3, 28).

Y, mediante nuestro ser cristificado por obra y gracia del Espíritu de Dios, se va completando la gestación del Cuerpo de Cristo en la Historia.

En este momento, me complace retroceder con el pensamiento 500 años atrás, o sea hasta los años 1.506 y sucesivos, cuando en estas tierras, entonces visitadas por los portugueses, se levantó el primer reino cristiano subsahariano, gracias a la fe y determinación del rey Alfonso I Mbemba-a-Nzinga, que reinó desde el referido año de 1.506 hasta 1.543, año en que falleció; el reino permaneció oficialmente católico del siglo XVI al XVIII y con embajador en Roma. Ve cómo dos etnias muy diferentes -la Banta y la Lusitana- pudieron encontrar en la religión cristiana una plataforma de entendimiento, esforzándose porque ese entendimiento perdurase y las divergencias -que las hubo, y graves- no apartaran los dos reinos. De hecho, el bautismo hace que todos los creyentes sean uno solo en Cristo.

Hoy cabe a vosotros, hermanos y hermanas, en la senda de estos heroicos y santos mensajeros de Dios, ofrecerle a Cristo resucitado a vuestros compatriotas. Muchos de ellos viven en el temor de los espíritus, de los poderes nefastos de que se creen amenazados; des-norteados llegan a condenar niños de la calle y hasta a los más viejos, porque -dicen- son hechiceros. ¿Quién puede ir a estar con ellos y anunciarles que Cristo venció la muerte y todos esos poderes oscuros? (cf.Ef 1, 19-23; 6, 10-12).

Objetan algunos que ¿porqué motivo no los dejamos en paz? Que ellos tienen su verdad y nosotros la nuestra. Que convivamos pacíficamente, dejando a cada uno como es, realizando del mejor modo su propia autenticidad.  Pero si estamos convencidos y tenemos la experiencia de que, sin Cristo la vida es incompleta, falta una realidad —y realidad fundamental, debemos estar convencidos de que no hacemos injusticia a nadie si le mostramos a Cristo y le ofrecemos la posibilidad de encontrar, de este modo, también su verdadera autenticidad, la alegría de haber encontrado la vida. Antes, debemos hacer obligación nuestra ofrecer a todos la posibilidad de alcanzar la vida eterna.

Venerables y amados hermanos y hermanas, digámosles como el pueblo israelita: Venid, volvamos al Señor. Si Él nos hirió, Él nos curará. Ayudemos a que la miseria humana se encuentre con la Misericordia Divina. El Señor nos hace sus amigos, se entrega a nosotros, nos entrega su Cuerpo en la Eucaristía, nos entrega su Iglesia. Entonces debemos ser verdaderamente sus amigos, tener con Él un solo sentir, querer aquello que Él quiere, y no querer aquello que Él no quiere. El propio Jesús dijo: Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que os mando. (Jn 15, 14). O sea, este es nuestro común propósito: hacer todos juntos, su Santa Voluntad: Id por el mundo entero y anunciad al Buena Nueva a toda criatura (Mc 16, 15). Abracemos su Voluntad, como hizo san Pablo: Anunciar el Evangelio (…) es una obligación que me fue impuesta. Ay de mí si no evangelizo. (1 Cor 9, 16).

Vía Crucis

Jueves, 19 de marzo de 2009

Se empieza con un acto de contrición

Oración inicial

“Sin mi no podéis hacer nada” (Jn 15,5)


Oh, Jesús mío, me preparo en este momento para acompañarte durante tu Vía Crucis. En él te encontraré llagado,sin fuerzas y ensangrentado. La Escritura usa una fuerte expresión al referirse a tu Pasión: “yo soy un gusano, no un hombre; el oprobio de los hombres y el desecho del  pueblo” (Sl 21,7). Cuán diferente está du divina figura de aquélla que los apóstoles contemplaron en el Tabor o al caminar sobre las aguas, o al curar enfermos. En esta divina tragedia veré estampada la fealdad y la maldad de mis pecados. A tus pies deposito mis miserias y te pido perdón por la grandísima culpa que tengo en tus tormentos.


Recurro, para ello, a la intercisión de la Virgen Dolorosa. Que Ella me cubra con su maternal manto, socorriéndome para unirme a ti y a abrazar también mi cruz. Amén.


Primera estación

Jesús condenado a muerte

V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Sentado en el tribunal da Pilatos la sentencia condenando a la Inocencia, y absolviendo al criminal. Procedo de modo igual, cuando por motivos vanos, cedo a respetos96ew9026 humanos, y en la tentación consiento, dándole a Jesús tormento, aunque me lave las manos.

Considera, alma, en esta primera estación, que es la casa de Pilato, donde fue rigurosamente azotado el Redentor del mundo, coronado de espinas y sentenciado a muerte. ¡Oh suavísimo Jesús, que quisisteis ser tenido como vil esclavo delante del sacrílego pueblo! Suplícoos, Señor mío, que por esta mansedumbre vuestra mortifique yo mi soberbia, para que, sufriendo las afrentas de esta vida humildemente, logre gozaros en la eterna gloria. Amén.

Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Segunda estación

Jesús con la cruz a cuestas

V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Bajo la cruz que le inclina deja Cristo nuestro Bien, la ingrata Jerusalén, y al Calvario se encamina. Con su mirada divina me invita a seguirle en pos… ¡Oh Jesús, Hijo de Dios, dadme a entender el misterio de la Cruz ,y su improperio 2c2aa-estacionsaldré llevando con Vos!

En la cruz estaba el peso de todas las iniquidades del mundo. Y, sin embargo, Jesús, todo cariño, todo amor, todo deseo de redimirnos, la recibe con una santa alegría sólo por mi salvación. Y yo, ¿no he de sufrir nada por mi Dios? Ruégoos, Señor, me deis favor para que tome gustoso la cruz de la penitencia, a fin de que pueda veros y os abrace siempre en el cielo. Amén.

Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Tercera estación

Jesús cae por primera vez bajo la cruz

V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Bajo la cruz que le oprime, el divino Redentor, cae en tierra y su dolor, de las culpas nos redime; el manso Cordero gime, pero su tierno balido, no parece ser oído, Jesús de mi corazón, por vuestra muerte y pasión, levantad al que ha caído.

¡Qué triunfo para sus enemigos! ¡Qué burlas y que blasfemias al verle caer! Y yo, ¿cuántas veces he escandalizado a otros? ¿cuántas veces no he corregido las burlas y blasfemias de otros? Ruego a vuestra divina clemencia que me deis gracia para que me levante de la culpa y que esté siempre firme en el cumplimiento de vuestros mandamientos. Amén.

Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Cuarta estación

Jesús encuentra a su santísima Madre

V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


En la c5c2aa-estacion-21alle de Amargura la Madre al Hijo ha encontrado y sus ojos se han mirado con infinita ternura. ¡Quién pudiera, Madre pura, vuestra pena compartir, y a Jesucristo seguir, hasta llegar a la cima, de un alma que sólo estima, o padecer o morir!

Qué martirio tan cruel al encontrarse los dos frente a frente. Los corazones del Hijo y de la Madre traspasados de dolor, se ofrecen entonces por mi a tan doloroso sacrificio. Y yo, ¿no amaré toda mi vida los corazones de Jesús y María?


Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Quinta estación

Jesús es ayudado por el Cireneo a llevar la cruz


V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Temen que el Divino Reo llegar no pueda a la cumbre. ¡Tan grande es la pesadumbre! ¡Tan infame su deseo! Obligan al Cireneo, a que la carga le lleve. ¿Qué cristiano no se mueve, a ayudar al Buen Jesús, si el peso de nuestra cruz, yendo con El, será leve?

¡Oh amantísimo Jesús! Pues por mi amor llevasteis tan pesada cruz, y quisisteis que en la persona del Cirineo os ayudásemos a llevarla, os suplico, Señor, me abrace con la cruz de la abnegación de mí mismo; para que siguiendo vuestros pasos, consiga los eternos goces. Amén.


Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Sexta estación

La Verónica enjuga el rostro a Jesús


V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Una mujer compasiva, fija en Jesús la mirada y a la Hermosura afeada, ve con la sangre y saliva. Detiene a la comitiva; y viendo al sol eclipsado, c6c2aa-estacionon un velo tresdoblado, enjuga el Rostro divino, que un prodigio peregrino, deja en el lienzo estampado.

Considera, alma, en esta sexta estación, cómo es el lugar donde salió la mujer Verónica, que viendo a su Majestad fatigado, y su rostro obscurecido por el sudor, polvo, salivas y bofetadas que le dieron, se quitó un lienzo con que le limpió. ¡Oh hermosísimo Jesús, que siendo afeado vuestro rostro con las inmundas salivas, os limpió el sudor aquella piadosa mujer con las tocas de su cabeza, y quedó impreso en ellas! Os suplico, Señor, que estampéis en mi alma la imagen de vuestro santísimo rostro y me deis vuestro favor para conservarla siempre. Amén.


Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Séptima estación

Jesús cae por segunda vez


V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Abrumado por el leño, de infinita pesadez, en tierra segunda vez, sucumbe el Divino Dueño. Jesús por vuestra caída, libradme de recaída en el pecado mortal, que es mal sobre todo mal, pues da la muerte a la Vida.

¡Oh Santísimo Jesús, que por la fatiga grande de vuestro delicado cuerpo caísteis por segunda vez con la cruz! Os suplico, Señor me hagáis conocer el inmenso peso que tienen mis pecados, y dadme vuestra gracia para que no me arrastren a la eterna pena. Amén.


Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Octava estación

Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén


V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Dan muestras de sentimiento, unas mujeres llorosas, que de Cristo dolorosas, iban en el seguimiento. Jesús responde a su acento: Hijas de Jerusalén, no lloréis por Mí, antes bien, llorad por vuestro pecado, pues árbol que se ha secado, será cortado a cercén.

“No lloréis por Mí”, les dice, “sino por vosotras y por vuestros hijos”, esto es, por los castigos de los pecados. ¡Y yo pecando sin cesar, y mis confesiones tan frías, y mis recaídas tan prontas!.
Concededme, oh Señor mío, que con fervorosas lágrimas, de contrición lave mis pecados, para que esté siempre en vuestra gracia y amistad. Amén.

Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Novena estación

Jesús cae por tercera vez bajo la cruz


V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

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Como Isaac al sacrificio, sube Cristo al monte santo, y cae bajo el quebranto del doloroso suplicio. ¡Cuántas veces en el vicio recaíste, pecador. De esta sangre, oh Redentor, que a raudales de Vos brota, dadme al menos una gota, dadme vuestro casto amor.

¿Cómo caéis tantas veces, Jesús mío, si sois, la misma fortaleza de Dios?
Pues mira: Yo he caído para enseñarte a levantarte de tus caídas con el dolor de tus culpas, confesándolas humildemente y poniendo toda confianza en Mí.Amén.


Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Décima estación

Desnudan a Jesús, y le dan de beber hiel.

V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Con osada demasía, le arrancan las vestiduras y exponen sus carnes puras a la luz del claro día. ¡Flor de la Virgen María! Este mismo desacato cometo sí sin recato, profano en mí vuestro templo, siguiendo en esto el ejemplo de quien os dio tan mal trato

¿En qué pensabais, Jesús mío, cuando os arrancaban vuestros vestidos, juntamente con los pedazos de vuestra carne?… Yo le ofrecí todo a mi Padre eterno, para que tu no sintieras arrancar de ti aquel objeto, aquella ocasión, aquel vicio que te esclavizaba. Ya sabes que toda fuerza está en morir antes que volver a cometerlo. Amén.

Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Undécima estación

Jesús clavado en la cruz

V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos. 11c2aa-estacion

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Jesús extiende sus brazos, manos y pies; los verdugos, entre sangre a borbotones, los clavan a martillazos. Quiero mi Dios, con abrazos, pagar amor tan profundo viviendo para este mundo, crucificado de hoy más; y a mí, mundo, lo estarás, pues ya de ti me confundo.

Considera, alma, en esta undécima estación, cómo es el lugar donde fue clavado el Señor en la cruz; y oyendo su santísima Madre el primer golpe de martillo, sintió vivísimo dolor en su Corazón; y más, al ver que le ponían otra vez la corona de espinas con gran crueldad y fiereza.
¡Oh clementísimo Jesús, que sufristeis ser extendido en la cruz y que clavasen vuestros pies y manos en ella! Os ruego, Señor mío, por vuestra inefable caridad, no extienda yo mis pies y manos a maldad alguna, sino que siempre viva crucificado con Vos. Amén.

Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Duodécima estación

Jesús muere en la cruz


V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Del Padre desamparado, colgado entre dos ladrones, insultado de sa12c2aa-estacionyones, por la sed atormentado, deja al discípulo amado la prenda que más quería; con tres horas de agonía, consuma la nueva Ley; y en el leño reina el Rey de la antigua profecía.

Mírale: sus pies clavados para sujetar los tuyos: sus brazos extendidos para abrazarte, su costado abierto para recibirte, inclinada la cabeza para darte el beso de reconciliación… ¿Cuándo os amaré Jesús mío, como vos me habéis amado? ¡Oh divino Jesús, que crucificado entre dos ladrones fuisteis levantado a vista de todo el mundo y padecisteis tormentos insufribles! Ruegoos, Señor mío, sanéis mi alma, y que sólo a Vos ame, a Vos quiera y por Vos muera. Amén.

Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Decimotercera estación

Jesús es bajado de la cruz y puesto en los brazos de su santísima Madre

V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Dos varones abnegados descuelgan el cuerpo santo, que riegan con tierno llanto unos ojos anegados. ¡Cuál pararon mis pecados el santo cadáver yerto! En este costado abierto, pondré Señor,mi mansión, siendo vuestro Corazón, para mí, seguro puerto.

Madre de los Dolores, dejadme adorar el cadáver de vuestro Hijo… Ven, pecador: mira su rostro desfigurado, sus ojos amarillos, su boca ensangrentada, sus manos y pies taladrados, su costado abierto, todo su cuerpo destrozado. ¡He aquí la justicia de Dios! ¡He aquí la enormidad de tu pecado!
¡Oh Madre de misericordia! Por las penas que padecisteis cuando pusieron a vuestro amado Hijo en vuestros brazos, y fue ungido por vuestras manos, suplícoos me alcancéis un grande dolor de haberle ofendido y compasión de vuestras muchas penas. Amén.

Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


Decimocuarta estación

Jesús es puesto en el sepulcro


V/. Te Adoramos, Oh Cristo, y te bendecimos.

R/. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.


Con cien libras de mixtura ungen el cuerpo llagado, que con vendajes ligado dejan en la sepultura, tallada en la peña dura. Por la Santa Eucaristía, un sepulcro, Madre mía, quiero yo ser, como Vos, viviendo sólo por Dios, con Jesús y con María.

También mi alma es sepulcro de Jesús en la Santa Comunión. Hacéos, Señor, en ella un sepulcro todo nuevo, purificándola de sus manchas, y no permitáis que en adelante vuelva a daros más la muerte con mis pecados. ¡Oh purísima Señora! Por la grande pena que padecisteis cuando os quitaron de vuestros brazos a vuestro soberano Hijo para ponerlo en el sepulcro, os suplico me alcancéis de su divina Majestad ablande mi duro corazón y coloque en él un amor grande para amarle y servirle. Amén.


Padrenuestro y Avemaría.

V/. Señor, ten misericordia de nosotros

R/. Piedad, Señor, Piedad

“Madre llena de aflicción, de Jesucristo las llagas grabad en mi corazón.”


ORACIÓN FINAL.

En Vos, oh Virgen Dolorosa, recuerdo la sintesis de todos los episodios meditados por mí. ¡Qué gracias místicas no os deben haber sido concedidas en medio de aquellas angustias! Gracias de sentir en Sí misma los propios dolores del Redentor. No es sin razón, que bajo cierto aspecto, podéis ser llamada de Co-redentora.

Es a Vos que recurro y de Vos me valgo, gimiendo bajo el peso de mis pecados, en la inquebrantable convicción de que “jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a la vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclmando vuestro socorro haya sido abandonado de Vos.”

Madre Dolorosa, que a Vos recurro, imploro y reclamo por el perdón de mis pecados, por mi salvación eterna y por la total santificación de mi alma.

Y mucho os pido por la sociedad en general y por la propia Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, para que lleguen a la plenitud de su esplendor y gracia, y se pueda de esta manera realizar la proclamación universal del triunfo de vuestro Inmaculado Corazón:

“¡Por fin, mi Inmacualdo Corazón Triunfará!”. Amén.

Terminar rezando un Padrenuestro, Avemaría y Gloria por las intenciones del Sumo Pontíficecae-jesus.

Indulgencias del Vía Crucis

Además de los méritos adquiridos por el ejercicio del Vía Crucis, podemos también ser fácilmente beneficiados por las indulgencias concedidas por la iglesia a quien cumpla determinadas condiciones.

Por la obtención de indulgencias se nos perdona total o parcialmente la pena debida por nuestros pecados, o sea, el Purgatorio después de la muerte. Las indulgencias pueden ser aplicadas a las almas de personas ya fallecidas.

Requisitos para alcanzar indulgencia plenaria con el Vía Crucis

Se puede obtener indulgencia plenaria, rezando el Vía Crucis de acuerdo con la costumbre, que consiste en hacer lecturas, oraciones y meditaciones de cada estación delante del respectivo cuadro o cruz, colocados habitualmente a lo largo de las paredes de las iglesias. Cuando se reza en conjunto y hay dificultad de moverse todos ordenadamente, de una estación a otra, basta con que el que dirige se disloque.

Es necesario aún, además del rechazo de cualquier afecto a cualquier pecado, incluso el venial, el cumplimiento de las tres condiciones siguientes: confesión sacramental, comunión eucarística y oración en las intenciones del Sumo Pontífice (se acostumbra rezar un Padrenuestro, una Avemaría y un Gloria) . Una confesión puede valer para alcanzar todas las indulgencias plenarias durante el periodo de un mes. (Cfr. Manuel de las Indulgencias, normas y concesiones, Ed. Paulus, 4ª edición, 1990).


En honor a San José (tres días de Infierno)

Jueves, 19 de marzo de 2009

Jesús al cumplir doce añossan-josé

quiso perderse en el Templo.

Susto de muerte, sin duda

para sus padres, tan buenos.

Pienso en José, sin respiro

las caravanas corriendo

por las calles y las plazas

por todos los recovecos

¿Habéis visto a mi Jesús?

¿Habéis visto a mi lucero?

Tiene la cara muy linda

y tiene los ojos negros,

tiene los cabellos largos,

tiene un no sé qué de Cielo.

Retrato es de su madre,

Esta mujer que yo quiero…

Nadie supo dar señales,

los dos temblando de miedo.

Aquella noche José

no pudo conciliar sueño.

¿Y dónde se habrá metido?

¿Habrá sido un secuestro?

Él era su protector

y no supo protegerlo.

El buen ángel de la guarda

Se durmió por un momento.

Asís pasaban las horas,

Horas de puro infierno

para María y José

angustia y desasosiego.

¿A quién rezabas, María?

¿Rezabas, tú, carpintero?

¿Hiciste alguna promesa?

¿Ofreciste algún cordero?

¿Qué le dijiste a Yahvé?

¿Qué apareciera un lucero?

-Si me devuelven el Niño

me quedaría en el Templo

leyendo el Libro sagrado,José

rezando todo el salterio.

Si apareciera mi Niño

compraría un buen becerro

para ofrecerlo al Señor

entre las nubes de incienso.

Si logro encontrar mi Niño

a Yahvé Dios se lo prometo

darle toda mi vida,

que me tome por entero.

Y por fin, al tercer día,

ahí estaba, en el Templo.

Los padres “resucitaron”,

y el Niño se fue con ellos.

Y Dios tomó la palabra

pero sólo en lo tercero,

tomó a José por ofrenda,

la mejor y de más precio.

Se apagaría una estrella

Y que luciera el Lucero.

Benedicto XVI resalta importancia de la Misión y tendencia del sacerdote a la “perfección moral”

Miércoles, 18 de marzo de 2009

Vaticano (Miércoles, 18-03-2009, Gaudium Press) El Papa Benedicto XVI afirmó, durante un encuentro con los miembros de la Congregación para el Clero en el comienzo de la semana en el Vaticano, que “la Misión es eclesial porque nadie anuncia o la lleva a sí mismo, pero si al otro, a Dios mismo y al mundo. Dios es la única riqueza que, definitivamente, los seres humanos desean encontrar en un sacerdote”. La congregación realiza su Asamblea Plenaria en esta semana.
“La dimensión misionera del presbítero nace de su configuración sacramental a Cristo”, dice el Santo Padre en su discurso, antes de resaltar “la indispensable tendencia a la perfección moral que debe habitar todo corazón verdaderamente sacerdotal”. Además, resaltó que es necesario “cuidar la formación de los candidatos a la vida sacerdotal”.
De acuerdo con el pontífice, “las dimensiones eclesial, jerárquica y doctrinal y de comunión del presbítero son absolutamente indispensables para toda auténtica misión, y, por si mismas, garantizan su eficiencia espiritual”.
Benedicto XVI reforzó que los sacerdotes “deben estar presentes, ser identificados y reconocidos por el juicio de la fe y por las virtudes personales, así como por los hábitos en los ambientes de la cultura y de la caridad, que están siempre en el centro de la Misión de la Iglesia”.

Año sacerdotal

Por ocasión de los 150 años de la muerte del Santo Cura d’Ars (San Juan María Vianney) Benedicto XVI anunció en la mañana del último día 16 que, del 19 de junio de 2009 al 19 de junio de 2010, será realizado un Año Sacerdotal especial, sobre el tema: “Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote”.
Según comunicado divulgado por la Sala de Prensa de la Santa Sede, el Santo Padre abrirá la celebración con una solemnidad del Santísimo Corazón de Jesús y del Día de Santificación Sacerdotal, con la presentación de la reliquia del Cura d’Ars, traída por el Obispo de Belley-Ars. Benedicto XVI encerrará el Año en 19 de junio de 2010, durante el “Encuentro Mundial Sacerdotal”, en la Plaza San Pedro, en Roma.

Nace una nueva e importante agencia de noticias Católica

Lunes, 16 de marzo de 2009

Atendiendo los repetidos llamados de Benedicto XVI y del recordado Juan Pablo II, para que los laicos y también los religiosos se comprometan con el esfuerzo comunicacional de la Iglesia, en esta era hiperdesarrollada de la información, ha nacido en Brasil la agencia de noticias católicas GAUDIUM PRESS.

Sus fundadores convencidos de que la Iglesia no se puede quedar atrás en un medio cada vez más tecnificado y de rapidez nunca antes conocido, han creado esta agencia que tiene como punto de referencia un web site www.gaudiumpress.org y su casa matriz está localizada en la ciudad de Sao Paulo,  la ciudad más poblada de este país latinoamericano que cuenta con el mayor número de católicos del mundo.

La idea de sus creadores es colaborar con el ya -gracias a Dios- amplio universo de medios católicos de comunicación social desde un ángulo original: mostrar al mundo la riqueza inagotable de la obra evangelizadora de la Iglesia, muchas veces desconocida por el gran público. Tiene como finalidad también, difundir noticias de interés cultural, humanitario, ecológico y social que suscitan un creciente interés en los cinco continentes.

Se escogió el nombre de Gaudium -alegría- pues la nota transversal del noticiero difundido por esta agencia tiene la motivación de presentar un aspecto tan dejado de lado en nuestros días que es el prisma positivo, esperanzador y de belleza en todo aquello que se relaciona con la vida de la Iglesia, sin dejar por esto se ser objetiva.

Católicos con especial llamado para el mundo de la comunicación, hace mucho los mentores de esta agencia querían realizar una iniciativa con aspectos nuevos, donde pudiesen  poner en práctica su vocación. De ahí nació la idea de una agencia de noticias ubicada en Brasil, dirigida al público católico.
Fue durante ese mismo tiempo que el papa Benedicto XVI visitó a Brasil. Una visita penetrada de muchas bendiciones y alegría. Hacho que sería el gran impulso que faltaba para concretar la obra. La alegría contagió nuestro a equipo, que finalmente resolvió poner en práctica el proyecto de la nueva agencia. Sin embargo ¿cómo se llamaría?
En la primera homilía de Benedicto XVI en Brasil, el Santo Padre citó varias veces trechos del importante documento del Concilio Vaticano II “Gaudium et Spes” (Alegría y Esperanza).
Verdaderamente aquella visita del Papa a Brasil estuvo llenad de “Gaudium”, de un alegría que trajo también mucha “Spes”.
Informar con alegría y esperanza, he aquí, en una sola palabra, nuestra misión.
Inspirados por tales virtudes, los realizadores de esta agencia, por unanimidad, la bautizaron Gaudium Press.

Gadium Press ya cuenta con periodistas y reporteros gráficos en varias partes de Brasil y del mundo, siendo su presidente el Diácono argentino Juan Carlos Casté y su equipo conformado por fieles laicos de vida consagrada, profesionales y voluntarios.

En sus palabras de inauguración el Diácono afirmó “Pretendemos que la información, la difusión de los pasos y de lo cotidiano de la Iglesia, en todo el mundo, muestre como el Divino Espíritu Santo actúa en las almas, produce frutos de santidad y prepara un futuro grandioso para su Iglesia”. Finalmente dedicó todo este desafío comunicacional en la protección de la Virgen : “Colocándonos bajo el amparo y la protección maternal de la Santísima Virgen María, Auxilio de los Cristianos, rogamos a Ella que bendiga nuestros esfuerzos para la gloria de su Hijo”.

En estos días un grupo de Gaudium Press cubrirá la primera visita del Papa Benedicto XVI al continente africano, que incluye Camerún y Angola.

De momento, la agencia cuenta con dos ediciones, en portugués y en español.

El Papa insta a profundizar en la adoración eucarística

Lunes, 16 de marzo de 2009

H2ONews    13/03/2009

En la Eucaristía se vive la transformación fundamental de la violencia en amor, de la muerte en vida. El Cuerpo y la Sangre de Cristo se nos ofrecen para que nosotros mismos nos transformemos.

Benedicto XVI lo ha reiterado en su discurso a los participantes en la Plenaria de la Congregación para el Culto Divino en el que ha sacado a la luz la importancia de protegerse contra los peligros de la desviación del uso correcto de la liturgia.

El Papa pide que se profundice la adoración a través de un mayor conocimiento del misterio en plena fidelidad a la Sagrada Tradición y aumentando la vida litúrgica dentro de nuestras comunidades. La plenaria ha abordado también la formación de todo el Pueblo de Dios en la fe, con especial atención a los seminaristas para promover el crecimiento en un espíritu de auténtica adoración eucarística.

Encuentro de los Heraldos del Evangelio en la ciudad de Guimaraes, Portugal

Viernes, 13 de marzo de 2009
Cortejo de entrada

Cortejo de entrada

Este último fin de semana, más de 2300 personas estuvieron reunidas en la ciudad de Guimarães, Portugal para participar en un encuentro regional de las familias que reciben mensualmente el Oratorio del Inmaculado Corazón de María, y también de las personas que habitualmente intercambian correspondencia de la Asociación Custodios de María.
Inspirado en las palabras de la Santísima Virgen de Fátima y en las recientes declaraciones del Papa Benedicto XVI, este encuentro tuvo como lema “El rosario: la oración de la paz“.
Acompañados de los cantos “Nuestra Señora Madre de Jesús” y “Bendecimos tu nombre”, se realizaron los cortejos iniciales con dos bellas imágenes, del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, conducidas por jóvenes de los Heraldos del Evangelio.

D. Luiz Henrique, EP se dirige a los más de 2.300 asistentes

D. Luiz Henrique, EP se dirige a los más de 2.300 asistentes

El Padre Luiz Henrique Oliveira Alves, superior de los Heraldos del Evangelio en Portugal, dirigió unas palabras refiriéndose al significado de la Cuaresma y su aplicación a la vida concreta de los participantes.
Después de la proyección del resumen de las actividades evangelizadoras de los Heraldos del Evangelio durante el año 2008, fue presentada por el sector juvenil una representación teatral sobre la importancia del rezo del rosario en familia.

Procesión Eucarística

Procesión Eucarística

Como cierre de esta jornada fue celebrada una solemne Eucaristía, que finalizó con la adoración del Santísimo Sacramento.

El primer oratorio del Inmaculado Corazón de María fue bendecido por el Papa Juan Pablo II a inicios del año 2001. Después de 8 años se ha extendido en todas las diócesis de Portugal, en más de 800 parroquias.
Ya son más de 100 mil familias beneficiadas en Portugal por la visita mensual del Oratorio en sus hogares, constatándose innumerables beneficios con estas visitas, especialmente en la línea de verdaderas conversiones y enmienda de vida.

El público venerando a las Imagenes de los Corazones de Jesús y María

El público venerando a las Imagenes de los Corazones de Jesús y María

Enviado por Asesoría de Prensa – Heraldos del Evangelio.
imprensa@arautos.com.br
www.arautos.org.br

Será renovada en Fátima, Portugal la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María.

Viernes, 13 de marzo de 2009

Con motivo del 25º aniversario de la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María hecha por el Papa Juan Pablo II, el próximo 25 de marzo, se renovará esta consagración delante de la Imagen Peregrina del Santuario de Fátima, que visitó en aquella ocasión la ciudad de Roma. Fue en la tarde del domingo 25 de marzo de 1984 y dicha consagración el Santo Padre la realizó en la Basílica Vaticana, acompañada desde la Plaza de San Pedro por unos 150 mil peregrinos venidos de los más diversos países.

El Papa Juan Pablo II en el momento de la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María

El Papa Juan Pablo II en el momento de la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María

El Santo Padre con esta consagración, en unión espiritual con todos los obispos de todo el mundo, se hizo eco de uno de los más fervientes pedidos que hiciera la Santísima Virgen en Fátima: la consagración del mundo a su Inmaculado Corazón. En realidad el Papa hizo la primera consagración el 13 de mayo de 1982, en el propio Santuario de Fátima, en Cova de Iria, Portugal.
El 25 de marzo de 1984 el Sumo Pontífice pidió que la humanidad fuese liberada del hambre, de la guerra, y de todos los males, agregando una especial invocación para que Nuestra Señora ilumine a todos los pueblos.
En el Santuario de Fátima este aniversario será celebrado en ambiente de fiesta y será presidido por el Obispo de la Diócesis de Leiría-Fátima, Monseñor Antonio Marto.

El doble secreto

Miércoles, 11 de marzo de 2009

A finales del siglo XIX un virtuoso sacerdote fue injustamente deportado a Siberia por guardar el doble secreto de la confesión y de la caridad. El hecho histórico es narrado por la prestigiosa revista “L’Ami du Clergé”, citando como fuente el periódico “Czas de Cracovia” de los días 10 y 13 de febrero de 1880.

En 1853, un sacerdote católico polaco —el padre Kobélovitch, párroco de Orativ, pequeña ciudad de Ucrania— fue condenado a ser deportado a Siberia.

Hasta entonces, el clérigo gozaba de la mejor reputación posible. Inicialmente, vicario de Biala Tserkva, había adquirido fama de excelente predicador y estupendo confesor.

Era considerado como uno de los más dedicados y notables sacerdotes en su diócesis. Nombrado párroco de Orativ, no tardó en ganarse la estima de todos y se entregó a fructíferas actividades.

Entre otros logros, reconstruyó y embelleció en un corto tiempo la iglesia parroquial.

Condenado a trabajos forzosos

De repente, para asombro de todos los que lo conocían, el padre Kobélovitch fue 1.jpg1404acusado de asesinato. Contra él existían las pruebas más aplastantes.

El administrador de una propiedad de Orativ fue asesinado con un tiro de fusil, disparado por un desconocido.

Inmediatamente, varias personas corrieron al presbiterio para llamar al párroco, que era tío de la esposa del administrador.

Era una noche de invierno. El párroco no se encontraba allá, sin embargo, su cama estaba todavía caliente.

En vano lo buscaron por todas partes. Después de una o dos horas, regresaron a su habitación y, esta vez, lo encontraron tumbado en la cama, durmiendo o pareciendo dormir. Le despertaron y le preguntaron dónde había estado una hora antes. Visiblemente perturbado, el padre Kobélovitch dijo no haberse ausentado y estar durmiendo desde hacía mucho tiempo… Esto despertó las sospechas que ni siquiera el dolor expresado por él, al serle anunciado el crimen, pudo desviar.

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