Con motivo de la festividad del Inmaculado Corazón de María, los Heraldos del Evangelio organizaron los días 20 y 21 de junio en la provincia de Toledo su tradicional acto de fin de curso, con la participación de unos 120 cooperadores y simpatizantes de Madrid, Los Molinos, Parla, Valencia, Toledo, Cartagena, Gandía, Alicante, Guadix, Zaragoza y Jaén.
El 20, día en que todos llegaban de viaje, se dedicó a conocer y pasear por las calles del casco antiguo de Toledo, que buena parte de los participantes no conocía. Tuvo especial destaque la visita al convento de Carmelitas Descalzas donde se expone a la veneración de los fieles el cuerpo incorrupto de la beata María de Jesús, compañera de Santa Teresa y primer priora de ese monasterio.
El día concluyó con una cena de pizza en los jardines de la casa que la Asociación mantiene en el pueblo de Camarenilla (Toledo). La Providencia fue especialmente bondadosa en ese momento, pues pese a que durante el día hizo un sol inclemente, al anochecer una suave brisa fresca estuvo soplando todo el rato, amenizando mucho la temperatura y creando un clima muy agradable y propicio a la convivencia.
El día siguiente, domingo, fue dedicado a la Consagración a Nuestra Señora y la recepción de nuevos cooperadores.
El acto se inició con una Santa Misa en la capilla de la Urbanización “Las Perdices” de Bargas, celebrada por el Presidente de los Heraldos en España, D. Pedro Paulo de Figueiredo, E.P. Fueron recibidos nueve nuevos cooperadores de Cartagena, Gandía y Madrid y 15 otros de Madrid, Cartagena y Valencia hicieron la consagración como esclavos de amor de la Santísima Virgen, según el método de San Luis María Grignion de Montfort.
En su Homilía, D. Pedro Paulo destacó la importancia del acto de consagración, tan apreciado por SS Juan Pablo II, que permite a quien lo realiza, entregarse con confianza en las manos de María, para mejor servir a su Divino Hijo. Les exhortó a entregarse con entusiasmo a la Nueva Evangelización.
El coro de los Heraldos del Evangelio animó la Eucaristía. Mons. Luis Lucendo Lara, Párroco de Bargas y Vicario Episcopal de la Vicaria I de Toledo, finalizó el acto dirigiendo unas palabras de animo a todos los fieles.
Posteriormente en la Casa de la Asociación de Camarenilla fue servida una comida de fraternidad, al final de la cual D. Pedro Paulo de Figueiredo, E.P. y Don Rafael Ibarguren, E.P. responsable de la Casa de Toledo, felicitaron a los nuevos cooperadores con palabras de estimulo para las tareas del nuevo curso.
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Domingo, 7 de marzo de 2010 a las 14:13 |
Que hermoso ver como se multiplica la coolaboración desinterasada de cientos de Hermanos en la FE.
Espero el retorno a Asturias deuna representación de los Heraldos por la Gracia de Dios.