Retiro de los cooperadores Heraldos en el Santuario de la Virgen de Montiel Benaguacil-Valencia

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El pasado fin de semana tuvo lugar en el santuario de la Virgen de Montiel un retiro al cual calificaríamos de excelente tanto por el lugar elegido, como por su contenido y, aunque fue mas bien corto (llegamos el viernes y partimos el domingo), no por ello fue menos bueno y provechoso para nuestras almas. Empiezo con una breve reseña histórica. El relato oral precisa que esta diminuta imagen de la Virgen María, una de las más pequeñas de la diócesis de Valencia (sólo mide trece centímetros de altura), fue hallada en los montes de Montiel el 4 de diciembre del año1620 por un pastor aragonés llamado Graciano. Este pastor veía unos resplandores en una cueva y fue a informar al párroco. Subieron los dos y hallaron la pequeña imagen, la cual fue trasladada a Valencia por el Batle real, pues Benaguacil en aquel entonces era propiedad del Rey.
Con motivo de una sequía la imagen de la Virgen de Montiel fue llevada a Benaguacil por mandato del arzobispo Aliaga.

En mayo de 1644 se comenzó a construir la ermita en el monte cercano a Benaguacil, siendo bendecida en 1651. En enero de 1796 comenzó a construirse la segunda ermita, la actual, inaugurada en 1800.

Fue coronada canónicamente en 1921 por el papa Pío XI. En 1936 fue escondida esta imagen por el párroco de la población, don Fermín Gil Navarro. Pero Don Fermín falleció sin haber revelado su secreto y el resultado es que al presente se desconociéndose su paradero. La imagen actual es una reproducción de la original, como aquella en mármol blanco, hecha a partir de fotos y de grabados antiguos.

El primer grabado que se le conoce, de autor anónimo y del siglo XVIII, presenta la imagen sobre una peana renacentista, bajo un dosel. Sostiene en su mano izquierda un rosario, y con la derecha el niño Jesús, aspecto este original, pues normalmente las imágenes de la Virgen sostienen al niño Jesús en su brazo izquierdo. Al pie de la imagen una media luna, lo que también resulta curioso ya que es un atributo casi exclusivo de las imágenes de la Purísima Concepción y recordemos, esta imagen fue hallada muchos siglos antes que se definiera el dogma de la Inmaculada.

A las siete quedamos en la sede nuestra en Valencia. Al poco rato llegó el grupo de Guadix y Granada, el de Madrid, el matrimonio de Cartagena, Carmen Ramos de las Palmas y los de Valencia. Con el Rvdo. Padre D. Rafael Ibarguren y el diacono D. Juan Carlos Casté al frente y todos dispuestos en un convoy encabezado por Paco Lorenzo, nos dirigimos al santuario. Antes de salir, Ana con su lista nos nombra a todos para comprobar que no falta ninguno (pues ha sido la encargada de organizar este maravilloso encuentro). Vamos subiendo la montaña para llegar al santuario y a nuestra derecha están todas las capillitas del Santo Rosario, una preciosidad. Hemos llegado, el lugar promete pues se respira un ambiente extraordinario y como decía la hermana Mª Pilar de las terciarias capuchinas (que custodian el lugar), aquí respira el cuerpo y el alma.

En la primera reunión preparatoria el diacono D. Juan Carlos nos expone el horario de los ejercicios espirituales. La consigna durante estos ejercicios ignacianos será: SILENCIO… como ambientación necesaria. REFLEXIÓN… como elemento principal. ORACIÓN… como condición esencial. La reflexión es la meditación, el coloquio que vamos a mantener con Jesús y por eso es el ejercicio principal.

Los grandes ventanales del santuario y la noche encima vislumbran desde este lugar privilegiado elegido por Nuestra Señora de Montiel, un paisaje insólito donde la grandeza de la creación permite ser contemplada en todo su esplendor. Visitamos la capilla, donde nos encontramos con dos imágenes talladas en madera de Cristo Resucitado y Nuestra Señora de Montiel, capilla que invita al recogimiento y conexión con Dios. Después de la cena se hace el silencio y comienza ese encuentro personal con Cristo.

Al día siguiente a las ocho despertamos, y a las 9:45 El diacono D. Juan Carlos comienza la primera exposición de las seis de que consta este retiro. Empezamos con el “principio y fundamento”. Hemos sido creados para conocer, amar, servir y reverenciar a Dios y mediante esto salvar nuestra alma. Dios es la causa de mi existir. Mi alma y mi cuerpo fueron sacados de la nada. Sólo Dios puede haberme sacado de la nada. Dios es mi último fin (causa final):
Él me creó por su Bondad; por lo tanto, sólo puedo tener como fin en esta vida y en la otra, la Bondad de Dios. Debo existir sólo para Dios. Dios es mi modelo (causa ejemplar): Dios me creó teniéndose a si mismo como ejemplo, como modelo. Debo tener como modelo sólo a Dios. Por lo tanto, en el orden natural, yo vengo de Dios.

A cada instante Dios me conserva, por una acción igual a la que Él empleó para sacarme de la nada. Yo, por mí mismo, no era nada antes de la creación; por mí mismo, no soy nada después de haber sido creado. Dios me elevó al orden de la gracia. Perdida por el Pecado Original, Él me restituyó la vida de la gracia por la Redención. Perdida por el pecado mortal, Él me la restituyó por los Sacramentos.

Soy criatura de Dios, vengo de Dios, todo de Dios, siempre de Dios, totalmente de Dios. Así como un niño de pocos meses sin la madre muere, yo sin Dios, dejo de existir en el orden sobrenatural. Él me sostiene. Dios me creó a su imagen y semejanza y, por la gracia, Él engendró en mí la vida divina, la propia vida suya. Dios es mi Padre. Yo pertenezco, pues, totalmente a Dios.
Mi creación se dio por un acto de amor de Dios hacia mí. Él me amó con un amor eterno, desde toda la eternidad, con el deseo de crearme. Él creó el mundo como morada para mi habitación. Llegada la hora de mi creación, organizó mi cuerpo, sacó mi alma de la nada y con un beso de Padre infundió en mí su imagen y semejanza. En el Bautismo, Él me hizo formalmente hijo suyo. Cuando me reciba en el Cielo, me entregará una herencia eterna.

Debo sumisión universal a todas las voluntades de Dios, manifestadas por sus Mandamientos, por las inspiraciones interiores: sumisión absoluta, sin restricciones; sumisión filial y amorosa, llena de confianza. Él me creo con amor. Hacer la voluntad de Dios fue la delicia de Nuestro Señor Jesucristo, de Nuestra Señora, de los santos en la tierra. Por el contrario, La insumisión a la voluntad de Dios, cuando constituye pecado mortal es un desorden monstruoso. Incluso cuando no pasa de pecado venial, también es monstruosa, digna de horrible suplicio, peor que todos los males físicos de este mundo.

Por lo tanto, todo lo que haga fuera de la sumisión a la voluntad divina, será tiempo perdido para mi santidad. La santificación está siempre en la sumisión y en la caridad, así como el pecado está siempre en la soberbia y en la insumisión. Fui llamado a tener a Dios como Señor y Padre: y este Señor y Padre, me colocó ante mí, en esta vida, superiores. Yo debo tener sumisión a los representantes de Dios en esta tierra.

Después de cada exposición viene la meditación individual; la gente elige para su meditación las diversas partes de la casa, capilla de Cristo Resucitado, la propia capilla del santuario, la habitación, el jardín, cualquier rincón invita a ese entrar en contacto con Cristo y ser uno con Él. A lo largo de todo el día el Padre Rafael está a disposición de todos para que podamos confesarnos. Describamos ese jardín tan perfectamente ubicado en medio de la montaña escarpado en las rocas y donde cada uno de nosotros ha paseado haciendo oración, hablando con el creador, llorando por situaciones personales, de contento o bien, como es mi caso, por tantas cosas que me ha dado el Señor y ver la ingratitud de mi poca correspondencia, de mis miserias y pides perdón con la alegría de saberte tan amado por Jesús y tan protegido por la mejor de la Madres. Subes y bajas sus senderos, oyes el zumbido de las abejas, el olor de las flores y llegas a la gruta de San José Obrero, capilla lindísima donde descansa tu alma y qué decir de esa imagencita de Nuestra Señora de Lourdes con Bernardette a sus pies que evocan la aparición en la gruta de Masabielle a orillas del rio Gave (lugar tan visitado y querido por nosotros) que desde mi ventana contemplo al levantarme y acostarme.
En todas las refecciones, el heraldo D. Antonio nos hace la lectura de trechos del libro “Ejercicios de perfección y virtudes cristianas” del Padre Alonso Rodríguez, SJ, que estaban relacionadas con las exposiciones del retiro.

Siete de la tarde, momento importante del día, llega la hora de la exposición del Santísimo y la santa Misa. En ese instante tuve un “flash” al ver todos los cooperadores Heraldos con sus capas y todo el mundo arrodillado adorando y alabando al Rey de nuestras vidas. Allí estábamos heraldos de diferentes modos de ser, soldados del ejército de Dios, abanderados de María, cada uno con sus defectos y virtudes, cada alma tan distinta una de la otra, cada uno tocaba un instrumento y a pesar de esas grandes diferencias todos sintonizados en la misma melodía, “La Verdad es sinfónica”, como dice en su libro el gran teólogo suizo del siglo XX, Hans Urs von Balthasar.

Domingo, día de la Resurrección del Señor, todo se preparaba para la clausura de este retiro. El Padre Rafael en la santa Misa nos habló de que Jesús se nos presenta como pastor y como la puerta por donde entramos a la salvación y a la vida.

El retiro finalizo con una comida fraternal y de ahí cada uno partimos para nuestro combate en la vida diaria con el ideal de poner en la práctica la divisa de San Ignacio de Loyola: “Ad Majorem Dei Gloriam” – todo para mayor Gloria de Dios.

Clic en el siguiente enlace para ver más fotos:


Retiro de los Cooperadores
Ana Maria Sanchis, de rodillas

Ana María Sanchis, de rodillas

Noviembre de 2008:  La organización de este retiro estuvo a cargo de una querida cooperadora de los Heraldos, Ana María Sanchis García. Hoy ella ya no se encuentra entre nosotros, pues entregó su alma al Señor el 30 de octubre de 2008. Queremos aquí dejar nuestro testimonio de gratitud y reconocimiento a esta  hermana nuestra que se entregó con entusiasmo y dedicación a la obra evangelizadora de los Heraldos en Valencia y sin cuyo abnegado concurso –realizado en las más duras circunstancias por la gravedad de su enfermedad–,  hubiera sido imposible la realización de este retiro, que tantas gracias atrajo a todos los participantes.

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11 comentarios to “Retiro de los cooperadores Heraldos en el Santuario de la Virgen de Montiel Benaguacil-Valencia”

  1. JOSE LUIS MARQUEZ Says:

    DESDE QUE ESTUVE VISITANDO LAS INSTALACIONES CON MI ESPOSA E HIJOS, QUIERO, MEJOR DICHO NECESITO, ESCAPARME Y RETIRARME PARA PODER HABLAR CON DIOS. LEO TODOS LOS DIAS LOS EVANGELIOS Y ME AYUDA A IR SUPERANDO EL MOMENTO TAN NEGATIVO QUE ESTOY PASANDO Y ME PROMETO DIA A DIA, QUE CUANDO NO DEJE MUY ABANDONADO A UNO DE MIS HIJOS CON LOS GRAVES PROBLEMAS QUE ESTAMOS TENIENDO, ME ESCAPARE.NECESITO DE ESA PAZ QUE SE RESPIRA, Y POR SUPUESTO LEO CUALQUIER REVISTA QUE PUEDO CONSEGUIR DE LA FAMILIA AMIGONIANA, QUE TANTO ME UNIO EN MI INFANCIA.
    DIOS LES BENDIGA
    JOSE LUIS

  2. javier ferragut Says:

    Desde hace ya dos años, todos los domigos hago el recorrido desde Valencia al santuario de Montiel en bicicleta. El tramo de subida al santuario desde Benaguacil es durillo y a mi edad (55) más, pero curiosamente siempre llego arriba,no sin antes rezar un padrenuestro en cada estacion del via-crucis y rogarle a la virgen un poco de viento de cola.
    Una vez arriba la panoramica es espectacular, desde donde se intuye en la lejania el Monasterio Cartujo de Porta-Coeli, donde tambien voy en bici.
    Seguiremos subiendo, mientras podamos.
    La visita a la Cruz de Hierro y la celda de retiro es recomendable.

  3. Isabel Says:

    Quisiera por favor que me dieran información referente a los retiros espirituales, estoy muy interesada. Si es posible para fines de semana.
    Gracias anticipadas. Atentamente le saluda:
    Isabel Guillén Alba.

  4. JOSE LUIS MARQUEZ HERNANDEZ Says:

    SOY ADMIRADOR Y CREYENTE DE LUIS AMIGO Y SU OBRA, A LA QUE VENGO SIGUIENDO A TRAVES DE LOS BOLETINES TRIMESTRALES.RUEGO ME MANDEN PROGRAMACION CURSO 2009-2010, YA QUE QUISIERA VER LA POSIBILIDAD DE ASISTIR CON MI ESPOSA , ALGUNO DE LOS RETIROS QUE TENGAN PROGRAMADOS. RECIBI EL DE 2008-2009 PERO COMO SABEN ESTAMOS PASANDO UNOS TIEMPOS “ESPECIALES” QUE ESPERO PASAR CON FE ,ESPERANZA Y CARIDAD QUE NOS ENSEÑABA LUIS AMIGO. RUEGO SI PUEDEN ME REMITEN POR ESTA MISMA VIA VIDA DE LUIS AMIGO
    GRACIAS
    JOSE LUIS

  5. juan diego Says:

    quiero saber como hacer parte de su comunidad

  6. DEYUGIGI Says:

    ES BUENO QUE SEAN CREYENTES YO TAMBIÉN LO SOY

  7. Antonio Says:

    Rafael, el santuario está en
    Casa Santuario de Montiel
    Cuesta de la Ermita s/n.
    46180 BENAGUACIL
    Tfno. 962732020

    Se llega por la autovía de Liria, cogiendo el desvío a Benaguacil. Se entra en el pueblo, y una vez cruzado el paso a nivel, atravesamos la población entrando por la calle Joanot Martorell, donde hay una señal de dirección al santuario de Montiel. Hay que seguir las indicaciones hasta que se llega al cerro y subir la cuesta que es bastante pronunciada.
    Puedes hacer clic en este enlace para encontrar una ruta detallada desde la plaza del ayuntamiento de Valencia hasta Benaguacil: http://www.viamichelin.es/viamichelin/esp/dyn/controller/Itineraires?strStartCityCountry=844&strStartAddress=Plaza+del+Ayuntamiento&strStartMerged=Valencia&strDestCityCountry=844&strDestAddress=Santuario+de+Montiel+&strDestMerged=Benaguacil%2C+Valencia&choiceType=1&x=32&y=13&ie=UTF-8

    ¡Esperemos que disfrutéis de la paz y bendición del santuario como nosotros lo hemos disfrutamos durante nuestro retiro!

  8. rafael Says:

    Queremos ir el proximo sabado un grupo de famillias a hacer una romeria a nuestra señora de Montiel desde Valencia . Por favor, enviadme la direccion exacta y alguna explicacion para ir en coche.

    Muchas gracias

  9. María José Says:

    Estos ejercicios para mi han significado un descanso en el camino que tanto nos agota y nos desgasta. He podido sentir cómo “retirarse” del mundanal ruido nos fortalece el alma y nos da un nuevo empuje para seguir adelante con mayores deseos de santidad, de enfrentarnos otra vez a las tareas de cada día con el ánimo dispuesto a dar la cara en toda circunstancia por Aquel que me ama y que me lo ha demostrado con su sangre. He sentido también esa comunión entre hermanos/as en Cristo, cómo todos participábamos de un mismo sentir, de una misma fe, de un mismo amor y eso te aseguro que te engrandece el alma.

  10. Loli Peris Says:

    Me considero afortunada de haber podido asistir a este retiro. Ha supuesto un verdadero regalo, la escucha de la Palabra, la predicación, las reflexiones,…Todo ello unido a la contemplación de la naturaleza. Un auténtico “festín”.
    Algunas de las reflexiones me han calado profundamente y siguen resonando en mi interior pasados los días. Agradezco sinceramente a “mis hermanos” los Heraldos del Evangelio el haberme dado la oportunidad de vivir esta experiencia y sobretodo por despertar en mi tan profundo amor a Nuestra Señora. Gracias

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