Fallece en Valencia destacada cooperadora de los Heraldos del Evangelio

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Ana Maria Sanchis Garcia

Ana María Sanchis García

El pasado 30 de octubre falleció en Valencia, después de una larga y penosa enfermedad, Ana María Sanchis García, destacada cooperadora de los Heraldos del Evangelio y colaboradora de este blog, donde ha dejado publicados varios artículos y noticias.

Ana María conoció a los Heraldos  con motivo del homenaje a la Virgen de los Desamparados que el coro y banda internacionales de los Heraldos del Evangelio promovieron en la Catedral de Valencia en el año 2000. Por lo tanto, antes aún de la aprobación pontificia concedida a nuestra asociación en el 2001.

Ella siempre recordará con emoción este primer encuentro con los Heraldos: “Yo estaba encantada con todo lo que veía, pero al oír a D. Juan [Hoy, Mons. Juan Clá, presidente general de los Heraldos del Evangelio. En la ocasión aún era seglar.] decir, «…no queremos ser otra cosa que hijos sumisos y amorosos de la SANTA IGLESIA CATÓLICA, APOSTÓLICA Y ROMANA…» aquello fue para mí un flash. ¡Qué coraje, eso nadie lo dice así! ¡Por fin, encontré lo que siempre he buscado!”.

Este narrador, actualmente encargado de formación de los cooperadores en Valencia, es testigo que este “flash” lo ha mantenido intacto hasta sus últimos días, pues siempre que en reunión hacía alguna referencia al amor, a la obediencia y dedicación que todos, pero especialmente los heraldos debemos tener a la SANTA IGLESIA CATÓLICA, APOSTÓLICA Y ROMANA, ella se recordaba con emoción de ese primer encuentro.

Ana firma su Consagración a la Virgen y recibe la capa de Cooperadora de los Heraldos del Evangelio

28 de noviembre de 2001: Ana, primera por la derecha, firma el compromiso y recibe la capa de Cooperadora de los Heraldos del Evangelio

Desde entonces Ana tuvo una trayectoria “meteórica” en nuestra asociación. Estuvo presente en varias presentaciones que ese mismo año hicieron el Coro y Banda internacionales de los Heraldos en otras ciudades de España. Fue a Roma para las celebraciones de la aprobación pontifica de los Heraldos en febrero de 2001. En ese mismo año se consagró a la Santísima Virgen. En diciembre de 2001, en ceremonia celebrada en la catedral castrense de Madrid se dio inicio a la obra de los Cooperadores Heraldos en España recibiendo Ana su capa de cooperadora en esa ocasión.  Fue también destacada propulsora del apostolado del Oratorio, donde dejó más de 20 capillas circulando por toda la provincia de Valencia y si no puso más fue porque no se lo permitió su enfermedad. Por su gran celo por este apostolado fue nombrada Coordinadora del Apostolado del Oratorio para el Levante.

Espíritu muy apostólico, siempre procuraba ayudar a los demás dando una palabra de aliento, un buen consejo o lo que fuera. Invitaba continuamente a sus conocidas a las reuniones de los Heraldos bien como a los demás actos de apostolado de nuestra institución, como Peregrinaciones, Primeros Sábados, excursiones, etc. Ese espíritu apostólico, de ayuda y entrega a los demás, solamente se logra cuando uno se desapega completamente de sí mismo. Y de hecho, durante su dura enfermedad, no gustaba de que se hablara de ella y de sus penas; por lo contrario, lo que verdaderamente le daba consuelo era hablar de las realizaciones apostólicas de nuestro grupo local en Valencia y en toda España.

De hecho, ella se desvivía por el apostolado de los Heraldos, donde colaboró en la organización y realización de convivencias para chicas, peregrinaciones, retiros, excursiones, congresos y un largo etc. Fue especialmente activa en la organización de grupos de consagración a la Santísima Virgen, según el método de San Luis Grignion de Montfort. Pero de verdad, no había actividad de los Heraldos en Valencia donde Ana no estuviera involucrada en primera persona.

Su deseo de dedicación al apostolado era tal que no puedo dejar de recordar con

Retiro en el Santuario de Montiel. Ana, la primera por la izquierda de rodillas y con un pañuelo en la cabeza

Retiro en el Santuario de Montiel. Ana, la primera por la izquierda de rodillas y con un pañuelo en la cabeza

emoción la organización del retiro de los cooperadores en el Santuario de Montiel, en abril de este año (ver entrada en este mismo blog clicando aquí). Yo le había encargado la organización del retiro cuando aún se encontraba fuerte y sana, pero entre medias, se le declaró una nueva fase de su enfermedad y tuvo que ser sometida a sesiones de quimioterapia, cuyos efectos secundarios son de sobra conocidos. Ese tratamiento además la debilitó en extremo, dejándola tan anémica que necesitó hacerse varias transfusiones de sangre. Con todo, ella en ningún momento se quejó ni “tiró la toalla”; por el contrario, me ocultó los fuertes dolores que sentía y que no la dejaban dormir y se mantuvo al frente de la organización del retiro hasta el final y, dicho sea de paso, salió perfecto como lo recordarán todos los participantes.

Ana fue una apasionada de la Virgen y una gran propagadora de su devoción

Ana fue una apasionada de la Virgen y una gran propagadora de su devoción

Fue conmovedor verla justo tres días antes de ser ingresada de urgencia en el IVO, de donde no saldría más, y estando extraordinariamente debilitada, por lo avanzado de su enfermedad, llamar al autor de estas líneas diciendo que se sentía “relativamente bien” y que quería participar de la reunión de formación que ese misma tarde se daba en la sede de los Heraldos en Valencia. Se puede imaginar el lector nuestra sorpresa;  fuimos a recogerla en su casa con toda diligencia y cuidado: ella casi no se tenía en pie, andaba con muchísima dificultad, sentía todo tipo de malestares y dolores. Pero no cedió: tuvo aún la delicadeza de, para no hacernos esperar, bajar las 4 plantas de su casa (el edificio no tiene ascensor) sola sin permitir por lo tanto que la ayudáramos, como era nuestra intención. En la sede donde fue recibida con gran alegría y emoción por todos los “terciarios” y amigos que allí estaban, participó activamente en la reunión, con preguntas e intervenciones, como si nada estuviera padeciendo.  Después la volvimos a llevar a su casa, no sin dificultad, ya que se sentía agotada. Pero su alma estaba llena de alegría por, durante un ratito más que fuera, poder compartir con sus hermanos y hermanas Heraldos y estar tratando temas espirituales y doctrinarios, la gran pasión de su vida.

Pero aún no estaba contenta; ella necesitaba darse aún más y por entero. Esa última visita suya a la sede se dio en un sábado y el lunes siguiente, un heraldo −Ramón Ángel− , actualmente estudiante de teología en el Angelicum de Roma y que fue encargado de formación de los “terciarios” de Valencia justo en los primeros años que Ana conoció a nuestra asociación, tuvo que presentarse en Valencia para un trámite burocrático. Aprovechando su estancia en capital levantina, algunos terciarios le pidieron si no podría darles una reunión contando noticias de la Roma Eterna. Ramón accedió gustoso y la reunión debería hacerse en la sede. Ana quería estar, pero ya no podía… Entonces, ella ofreció que la reunión  se hiciera en su casa, lo que encantó a todos los “terciarios”. Entre ellos rápidamente se  organizó la reunión y se improvisó una informal cena fraterna.

Ramón, entre otros temas, les habló de las “almas víctimas”, aquellas que voluntaria y generosamente se ofrecen a Dios como “víctima expiatoria”, a ejemplo de Santa Teresita del Niño Jesús que se ofreció como víctima expiatoria en reparación por los pecados de los hombres.

Esas palabras tocaron a fondo el alma de Ana. Ella comentaría unos días más tarde que le habían dado mucha paz y consolación. Ya en el hospital,  confesaría a otro terciario que ella también se había ofrecido como víctima expiatoria por el triunfo de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana. Curiosamente, fue ingresada en urgencias en el IVO justo al día siguiente de esa charla; era el  día 7 de octubre, festividad de Nuestra Señora del Rosario y del triunfo de la escuadra católica en la célebre batalla de Lepanto…

Ana María pertenecía además al al Movimiento de los Focolares, que conoció al comienzo de los años 80 y más tarde participó activamente en el  Camino Neocatecumenal – 4º Comunidad de la Parroquia de San Andrés.  Era también socia del CES – Centro Español de Sindonología, de Valencia.

El día de su fallecimiento en el IVO -Instituto Valenciano de Oncología-, pudo por la mañana aún rezar en su habitación Laudes y responder a las antífonas. Un gran oratorio con el busto del Inmaculado Corazón de María la asistía y amparaba. Entregó su alma a Dios a la una de la madrugada del día 30, después de una agonía muy serena y tranquila, propia de las almas que tienen puesta toda su confianza en Dios y en la Santísima Virgen.

Queremos destacar el espíritu con el que Ana vivió su enfermedad. Nunca se quejó ni de estar enferma ni de sus dolores. Ella me comentó en intimidad como alguna conocida suya no entendía como ella no se “rebelaba contra Dios”, que a su edad y con su juventud hubiera permitido eso. ¡Qué poco la conocía! ¡Si había algo que jamás haría sería precisamente eso: “rebelarse contra Dios”! Por el contrario,  trató a su familia, amigos y personal sanitario con la mayor cordialidad, asegurando que vivía la voluntad de Dios para cada momento presente, ofreciendo sus sufrimientos a María con el mayor deseo de que esta aceptación tuviera muchos frutos para la Iglesia. Con esta actitud en su vida que contagió a todos en este proceso, era ella la que animaba a los demás y la que vivía su día a día con fe, esperanza y caridad cristianas.

La enfermedad de tal modo no la abatía que en el verano de 2007, después de superar la última intervención quirúrgica especialmente delicada, lo primero que hizo al despertarse y verse con vida fue pedir a su hermana que avisara  a muchos seres queridos cuyas oraciones permanentes sentía que habían hecho su efecto y a los que quería agradecer su fidelidad y cercanía. Y a continuación formuló la promesa a la Virgen que, si le concedía salir viva y conseguir la invalidez permanente para lograr autonomía financiera, se dedicaría al 100% al apostolado. ¡Así respondía Ana a las solicitudes del mundo de “rebelarse contra Dios”! ¡Que su heroico testimonio sirva para evangelizar!

La sala del tanatorio se convirtió durante toda su estancia en un velatorio cristiano con la participación de focolares, neocatecumenales, Heraldos del Evangelio, familiares y amigos, en oraciones sin cesar, como “Laudes”, “Vísperas” y varios rezos del “Rosario”, creando permanentemente un clima de paz, serenidad y esperanza.
Misa de <i>Corpore insepulto</i> por Ana Sanchis

Misa de corpore insepulto por Ana Sanchis

La misa de Corpore Insepulto fue celebrada el día 31 de octubre, Víspera de Todos los Santos, en la parroquia de San Andrés, centro de Valencia, a donde acudía a los actos de su comunidad neocatecumenal. Fue presidida por el párroco, D. Benjamín y concelebrada por 12 sacerdotes, entre ellos D. Rafael Ibarguren E.P. sacerdote Heraldo, que  pudo atenderla en confesión en sus últimos días  y administrarle el sacramento de la Unción de los Enfermos.

El templo se vio abarrotado por lo asistentes. Los Heraldos del Evangelio estaban presentes con sus hábitos y los cooperadores con sus túnicas características. La animación musical estuvo a cargo de la comunidad neocatecumenal.

bendición del ataúd

Parroquia de San Andrés: bendición del ataúd

Terminada la Misa hubo un cortejo que abría la Cruz procesional, después los sacerdotes, el ataúd, la familia y los Heraldos.
Fue enterrada en el panteón de la familia en Pedralba.

Durante el recorrido desde la plaza del pueblo de Pedralba, cantaron los Neocatecumenales. El féretro entró en el cementerio a hombros de los Heraldos, que cantaron el Credo gregoriano (cuya solemnidad en ese momento tan sagrado impactó a los asistentes) mientras se depositaba el ataúd en su última morada terrenal.

En el cementerio, portanto el ataúd

El vacío dejado por la partida de nuestra querida Ana María Sanchis tardará en rellenarse, pero a las almas que tienen fe, sabemos que, de hecho, no hubo una verdadera “partida”. Ana, desde cielo nos ayudará como nunca hizo ni podría hacerlo en la tierra y colaborará activamente para la conversión de las almas, la propagación de la devoción a la Virgen y la instauración del reinado de su Inmaculado Corazón en toda la Tierra.

En este punto no queremos dejar de publicar este precioso testimonio escrito por la hermana de Ana, Maribel, el mismo día de su entierro:

PARA :  ANA Mª SANCHIS GARCÍA.

UN DÍA MUY ESPECIAL, ESCOGIDO POR  DIOS  DESDE EL PRINCIPIO DE LOS TIEMPOS, PARA TI Y PARA TODOS LOS QUE HEMOS CONOCIDO TU HISTORIA PERSONAL CON DIOS Y  CON MARÍA QUE HAN DADO SENTIDO A TU VIDA.

A LA UNA DE LA NOCHE TE FUISTE A LA MARIÁPOLIS CELESTIAL, SE ABRIÓ EL PARAÍSO PARA TI.

NOS DEJASTE UN DÍA LLENO DE REGALOS, UN DÍA COLMADO DE SORPRESAS.

EL DÍA 30 DE OCTUBRE  TE ENCONTRASTE CON QUIEN SIEMPRE BUSCASTE.

FUE UN DÍA REDONDO:

JUEVES, DÍA DE LOS MISTERIOS DE LA LUZ, PORQUE TÚ TENÍAS LUZ Y LA HAS DADO TODA.

DÍA DE CRISTO.

MES DEL ROSARIO.

DÍA DEL SANTO CÁLIZ.

PROXIMIDAD INMEDIATA DE TODOS LOS SANTOS.

DÍA EN QUE LAS COMUNIDADES NEOCATECUMENALES TE REGALARON CANTOS, SALMOS  Y PUDIMOS VIVIR UNA ADELANTADA PASCUA,

VIVIENDO TU PARTIDA CON GRAN SERENIDAD.

TUS HERMANOS, LOS HERALDOS DEL EVANGELIO, TE ACOMPAÑARON CON AUTÉNTICA SOLEMNIDAD.

HICISTE QUE EN TODO MOMENTO BRILLARA LA PAZ,

LA EMOCIÓN SINCERA, LA UNIDAD ECUMÉNICA EN TODOS NOSOTROS.

 

HAS PUESTO EL LISTÓN MUY ALTO, PERO SABEMOS QUE EN ESTE NUEVO CAMINO PODREMOS COMPARTIR CONTIGO LAS ORACIONES, LA COHERENCIA, LA ROTUNDIDAD EN LA ESPERANZA,

TU FE, LA CONFIANZA, TU SENTIDO DE JUSTICIA, SINCERIDAD, HUMOR, FORTALEZA FÍSICA Y PSÍQUICA, DELICADEZA, TU MODO DE DEJARTE QUERER DENTRO DE LA IGLESIA ECUMÉNICA. Y TANTAS COSAS MÁS QUE AHORA DESDE EL CIELO COMPARTIRÁS CON NOSOTROS.

TE PEDIREMOS QUE INTERCEDAS POR NOSOTROS PARA ALCANZAR  LOS OBJETIVOS QUE NOS PROPUSISTE Y ALGUNO MÁS.

 

GRACIAS POR  HABER FORMADO PARTE  IMPRESCINDIBLE DE MI VIDA, GRACIAS POR QUERERNOS TANTO,

GRACIAS POR LLEVARNOS DE LA MANO.

GRACIAS POR UNIRNOS.

HA SIDO UN PRIVILEGIO ESTAR CONTIGO COMPARTIENDO TU HISTORIA, REZANDO POR TI, Y POR NOSOTROS, ACOMPAÑÁNDOTE EN EL CAMINO.

HASTA PRONTO !!

TU HERMANITA, MARIBEL.

A todos los lectores de este blog pedimos una oración por su eterno descanso.

Ana Maria, en una de sus últimas visitas a la sede de los Heraldos, junto a la Virgen.

Ana María, en una de sus últimas visitas a la sede de los Heraldos, junto a la Virgen.

Con posterioridad a la publicación de estas líneas hemos recibido diversas fotos de Ana, algunas provenientes de su propia familia y otras enviadas por cooperadores de los Heraldos, donde ella aparece en actividades de los Heraldos en Valencia, celebraciones, paseos, etc. A esas fotos, hemos añadido otras de nuestro archivo fotográfico y las del funeral de Ana.

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Si desea ver la presentación de diapositivas en tamaño mayor, con subtítulos, o pantalla completa haga clic en el siguiente enlace:

Álbum de fotos de Ana Maria Sanchis

Álbum de fotos de Ana María Sanchis

La noticia de su fallecimiento también fue publicada en otros blogs:

Ana

La luz de Ana y Julio sigue brillando

Otra madre objetora que apoya desde arriba | Ni un paso atrás

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10 comentarios to “Fallece en Valencia destacada cooperadora de los Heraldos del Evangelio”

  1. Homenaje del movimiento opositor a EpC Ana María Sanchis, cooperadora de los Heraldos del Evangelio « Heraldos del Evangelio Says:

    […] el I Encuentro Regional de Objetores, celebrado en Valencia el pasado 28 de marzo fue homenajeada Ana María Sanchis García, destacada cooperadora de los Heraldos del Evangelio de Valencia, fallecida en Valencia el 30 de […]

  2. MARI CARMEN Says:

    QUERIDA ANA. DOY GRACIAS.A NUESTRA MADRE DEL CIELO,POR HABERTE CONOCIDO,HAS DEJADO UN HUECO EN MI CORAZÓN,ESE HUECO NO LO TAPARA NADIE.TE QUERRÉ SIEMPRE.PIDE POR TODOS.

  3. Marí José Rollán Barroso Says:

    Querida Ana: esto es más un saludo pues ahora sí que vives en Dios Nuestro Señor y ahora sabes porqué se sufre tanto para conseguir lo que ya tienes. Pide mucho por todos nosotros.

  4. nana Says:

    Gracias Ana, que me acompañabas y me reias mis gracias. Eres grande y unica. Siempre estaras presente en nuestros corazones.

  5. Amparo Tébar Says:

    Ana, has sido una persona importantísma en una etapa muy bonita de mi vida .Nos conocimos en el movimiento Neocatecumenal , en la Iglesia de San Andrés. Compartimos muchos momentos juntas en los cuales aprendí de tí infinidad de cosas. Fuiste mi Madrina de Confirmación , ibamos juntas a aprender algunos acordes de guitarra ,viajamos a una Mariapolis en Burgos de la que guardo muy buen recuerdo y aunque he vivido lejos de tí en esta última y dura etapa de tu vida tienes que saber que nunca te he olvidado y nunca lo haré. Ha sido una gozada conocerte y gracias por todo lo que nos has enseñado.

  6. chon Says:

    Han pasado 19 días desde que Nuestra Madre te cogió de su mano para llevarte a la casa del Padre y te seguimos teniendo aquí. Cada día al levantarme pido a Dios que sigas acompañándonos, dándome esos ánimos para ser abanderadas de María. ¿Recuerdas cuantas veces me lo decías? ¡Cómo te echo de menos!, siempre dispuesta a todo por el apostolado, siempre alegre; eres la hermana que nunca tuve y un ejemplo y te doy gracias porque tanto Sergio como yo cuando pedimos algo a través tuyo ya sabes lo que pasa. Bueno Ana, sabemos que ahora es cuando más puedes hacer por el crecimiento del apostolado de los Heraldos en el mundo. Gracias por todo y sigue estando ahí.

    • MARI CARMEN Says:

      hola, chon soy MARI CARMEN la terciaria que vive en GUADIX,ME PONGO EN CONTACTO CONTIGO POR AQUI PORQUE NO ENCUENTRO TU CORREO,TE PIDO UN FAVOR DIME CUANDO ES EL RETIRO ESPIRITUAL EN VALENCIA PUES QUIERO IR Y MARI CARMEN DE GRANADA TAMBIEN QUIERE IR MANDAME EL DIA QUE ES PARA DECIRSELO A LOS HERALDOS PARA QUE NOS LLEVEN A VALENCIA,GRACIAS,UN BESO ,

  7. Paco Lorenzo Says:

    No tengo palabras para expresarte mi agradecimiento por todo lo que nos has transmitido,tu alegria,tu fe,tu confianza sin limites en la Voluntad de Dios,tu lucha por vivir,incluso en medio del sufrimiento.
    Verdaderamente nos has dado un ejemplo muy dificil de superar,es un regalo de Dios el haberte conocido,esta frase es muy comun en todos los
    que te han conocido,no te olvides de nosotros.

  8. Madoli Says:

    Gracias Ana por tu ayuda, por la claridad de tus consejos y tu perseverancia en la fe. Eres un ejemplo de fortaleza para tus amigas.
    No te olvido

  9. mabel vallejo lopez Says:

    Ha sido una alegria conocer a Ana, fue en el Congreso del Santo
    Sudario en Oviedo, transmitia una alegría especial, una paz y una confianza plena en Dios y en la Virgen, a la quien adoraba con toda el alma. Lo poco que la he podido tratar, pues yo vivo en Malaga y ha sido telefónicamente, ha sido para mi un ejemplo admirable, estaba llena de Dios.
    Aunque es una lástima pensar que se ha ido, ahora desde el cielo esta muy cerca de todos, y su afan apostólico podra desbordarse estando al lado de la Virgen. Gracias Ana por tu ejemplo, por tu alegria, por tu fortaleza, por tu entrega generosa y por tu abandono total a la voluntad de Dios, no te olvides de nosotros.

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